Por Jonas Reinglestein
Unión entrena con normalidad este martes con el objetivo de sostener sus posibilidades de clasificarse entre los primeros ocho. El equipo de Madelón pasó en pocas fechas de ser uno de los candidatos a llenarse de dudas a falta de dos partidos.
Unión tiene una semana larga de trabajo en Casasol, con prácticas hasta el domingo, día en el que viajará a Buenos Aires para quedar concentrado de cara al partido contra Vélez el lunes 27 en Liniers. El propio Madelón no estuvo al frente del inicio de la semana, ya que viajó para ver en vivo el partido del próximo rival, que empató sin goles frente al ciclón.
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La única baja confirmada es la de Marcelo Estigarribia, que llegó a las cinco amarillas y no estará disponible. El delantero venía en buen nivel y con gol, por lo que su ausencia obliga a meter mano en un equipo que prácticamente no tiene recambio. En su lugar podría entrar Agustín Colazo.

En principio, Madelón apostaría por mantener la base del equipo, con su “once de memoria”, que llega con dos derrotas al hilo y sin margen de error. Lo que antes parecía encaminado, hoy se transformó en un final incierto de cara al cierre del torneo.
