Liga Profesional de Fútbol

Central volvió al triunfo con un 4 a 0 al Calamar

Central venía de tres sin ganar, despertó y goleó  con un contundente 4-0 a Platense. Fortaleció más la localía y quedó quinto en el lote de arriba.

Tras varios puntos perdidos y tres partidos sin ganar, nada mejor que despejar dudas con un resultado contundente, por más débil que se haya mostrado el rival, en este caso Platense. Un 4 a 0 tranquilo, sin demasiado esfuerzo y con una efectividad llamativa para salirse con la suya. Porque eso hizo Central: despejó nubarrones, fortaleció la localía y, lo esencial, volvió a poner los pies en el terreno donde más le gusta, en el lote de los de arriba. Un triunfo aliviador, no con el acompañamiento de un fútbol total, pero sí con el suficiente como para volver a poner la máquina en funcionamiento.

Tan a favor fue el arranque del partido para Central que eso hizo que en un determinado momento regulara fuerzas y cediera pelota y terreno, aún exponiéndose al dominio de este limitado Platense, pero claro, fue ya cuando la diferencia era de dos goles. Es que tras esos primeros minutos de enjundia llegó el error de Suso, la avivada de Veliz y el penal de Macagno sobre el 9 canalla. Malcorra frente a la pelota y definición clara para el 1-0 cuando apenas iban 11 minutos.

 

De ahí ya todo fue más tranquilidad, con un manejo adecuado del ritmo del partido y, de a ratos, algunas buenas combinaciones en ofensiva, aunque sin tanto peso. Y en una de esas aproximaciones apareció el pase de Ortiz para Campaz, el enganche ante Morgantini y el tremendo remate de afuera del área para un golazo del colombiano y hacer estallar nuevamente al Gigante.

Platense intento un poquito más y Central poco hizo para contrarrestarlo, sobre todo cuando el calamar iba por centro, por la zona del infantilmente amonestado Ortiz (desde los 5’). Eso lo vio Russo y de inmediato mandó a calentar a Mac Allister y Toledo. No obstante, Platense jamás pudo inquietar a Broun, pero Central tampoco lo pudo volver a hacer con Macagno. En definitiva, un trámite aburrido hasta el final del primer tiempo, pero eso sí, bajo un negocio redondo para el canalla.

Russo entendió que nada debía cambiar y mantuvo lo once para un partido que pudo empezar a liquidarse en ese cabezazo de Quintana, a los 3’. Pero otra vez Central cedió protagonismo y dejó crecer a Platense, aunque todo era al trotecito, de un lado y del otro. Hasta que, en el mismo día de la despedida de Marco Ruben, nada mejor que un tributo al goleador y quien hoy lleva la 9. Alejo Veliz picó a espaldas de los centrales tras un pase formidable de Giaccone y definió a lo Marco, picándola por encima de la humanidad de Macagno.

Partido totalmente terminado entre un Central que ya definitivamente comenzó a regular y un Platense que pese a que insistía su fútbol no le daba para aspirar a casi nada. Hasta Russo lo entendió de esa forma, que sobre el final (después de Mac Allister por Montoya y Agüero por Quintana), mandó a la cancha a Jhonatan Candia, Tomás O’Connor y el Pupi Ferreyra.

Pero aun en este estado de cierta relajación Central fue por algo más. Campaz lo tuvo mano a mano con Macagno, y en la última O’Connor (en su debut), que no falló. Final del partido, chequeo del VAR mediante, para una tarde redonda para el canalla por donde se la mire para. Triunfo tras tres partidos, goleada y la consiguiente oxigenación para un Central que lucha y va para adelante.

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