Tim Payne, defensor de la selección de fútbol de Nueva Zelanda, se convirtió en un fenómeno viral en las redes sociales. En la previa del Mundial, una masiva campaña digital impulsada por el influencer argentino Valen Scarsini catapultó la popularidad del jugador a niveles sin precedentes.

En menos de una semana, la cuenta de Instagram de Payne registró un crecimiento exponencial y ya superó la barrera de los 4 millones de seguidores. Con este hito, el futbolista logró destronar digitalmente a los All Blacks, el histórico y emblemático seleccionado neozelandés de rugby, que actualmente cuenta con 2,8 millones de usuarios en dicha plataforma.

