A menos de un mes del inicio de la Copa del Mundo, la FIFA finalmente llegó a un acuerdo con China Media Group para que la empresa estatal adquiera los derechos de televisación para el país asiático del evento futbolístico más importante del planeta, que se desarrollará en Estados Unidos, Canadá y México.
El convenio firmado entre ambas partes el pasado viernes no solo le asegura a la CMG los derechos exclusivos de transmisión y sublicencia dentro del territorio del país más grande de Asia en televisión abierta, plataformas de pago, internet y dispositivos móviles de la cita máxima que se avecina, sino también de la que se celebrará en 2030 y de los Mundiales femeninos de 2027 y 2031.
«Es un verdadero placer haber llegado a un acuerdo con CMG», declaró Mattias Grafström, secretario general de la FIFA, y agregó que «el mercado chino es importantísimo para la comunidad futbolística mundial”. Vale la pena recordar que el vínculo entre el máximo organismo rector del fútbol a nivel global y el grupo empresarial asiático se extiende desde hace más de 50 años.
A pesar de que el fútbol no es el deporte más popular en China, se ubica por detrás del tenis de mesa, el básquet y el bádminton; el segundo país más poblado del globo cuenta con una base de alrededor de 200 millones de aficionados, según datos difundidos por la cadena estatal. Esto representa un enorme mercado emergente para el organismo presidido por Gianni Infantino, que lleva adelante la política de que la competición conecte, en especial, con el público joven.
Ahora bien, ¿cuáles fueron las trabas que retrasaron que las negociaciones llegaran a buen puerto con anterioridad? El primer motivo fue de carácter económico. Pese a que ninguna de las partes dio a conocer el monto oficial del acuerdo, el medio chino The Paper, respaldado por el Estado, informó que únicamente los derechos de transmisión del Mundial masculino tuvieron un costo cercano a los 60 millones de dólares. Pero en primera instancia, la casa madre del fútbol pretendía entre 250 y 300 millones, mientras que el grupo empresarial ofrecía 80 como máximo.
Otras razones eran que el interés local por el torneo disminuyó debido a que la selección dirigida por Jiayi Shao no logró clasificar (China solo participó del Mundial de Corea-Japón en 2002); que la mayoría de los partidos se verán de madrugada por la diferencia horaria; y que las autoridades del país consideraban que varios de los 104 encuentros del nuevo formato eran de bajo nivel.
Tras extensas y engorrosas negociaciones, la FIFA finalmente llegó a un acuerdo de transmisión de la competición con el gigante asiático, así como lo hizo en más de 175 territorios alrededor del mundo hasta el momento. Sin embargo, aún le restan cerrar algunos mercados, uno de ellos con mucho peso en términos de audiencia global, como lo es la India.
