Quizás como pocas veces en los últimos años, la formación de Boca no tiene incógnitas para afrontar el Superclásico. Lejos de los juegos de misterio, la incertidumbre y el hermetismo, Claudio Úbeda encontró los nombres y el funcionamiento del equipo en las últimas semanas y ese mismo saltará a la -desmejorada- cancha del Monumental.
Salvo por Agustín Marchesín, quien sufrió la lesión del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y estará sin acción por los próximos ocho meses, se repetirá esa formación «ideal» que viene jugando.
¿Cuál será el único cambio entonces? El ingreso de Leandro Brey por el experimentado arquero, que ayer hizo un descargo conmovedor lamentando una situación física que lo hará perderse la visita a River y prácticamente todo el año deportivo.
Si bien ante un desafío especial como un Superclásico siempre hay que dejar un resquicio para una sorpresa o algún juste por cuestiones de cansancio, considerando que Boca jugó el martes por Copa Libertadores contra Barcelona, la idea de Úbeda es mantener la misma formación que viene dándole réditos.
