Gabriele Gravina dejó su cargo luego de la caída ante Bosnia en el repechaje. La Azzurra suma su tercera ausencia consecutiva en Copas del Mundo.
El presidente de la Federación Italiana de Fútbol, Gabriele Gravina, presentó su renuncia este jueves tras la eliminación de Italia en el repechaje rumbo al Mundial, luego de la derrota por penales ante Bosnia.
La decisión se tomó después de una reunión en la sede de la FIGC, en Roma, donde el propio dirigente comunicó su salida a los representantes de las federaciones que integran el organismo.

Italia, cuatro veces campeona del mundo, no logró clasificarse por tercera vez consecutiva a una Copa del Mundo. En esta ocasión, la eliminación generó mayor impacto debido a que el próximo torneo contará con 48 selecciones, lo que ampliaba las chances de acceso.
El partido ante Bosnia terminó 1-1 en el tiempo reglamentario y se definió desde el punto penal, donde la Azzurra quedó eliminada. El resultado profundizó el malestar en el fútbol italiano y dejó a Gravina como uno de los principales apuntados por la crisis.
A través de un comunicado, la federación confirmó la renuncia y detalló que fue informada al inicio del encuentro entre las autoridades del organismo. Gravina ocupaba el cargo desde octubre de 2018.
Tras su salida, el foco ahora estará puesto en las elecciones previstas para el 22 de junio, donde se definirá al nuevo presidente que deberá encarar la reestructuración del fútbol italiano.
