El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, se reunió con el presidente del máximo organismo sudamericano, Alejandro Domínguez, para terminar de definir la situación de la Finalissima. En el encuentro quedó claro que la Argentina no jugará en el Santiago Bernabéu, como había planteado la UEFA, que tomó la decisión sin consultar a Conmebol ni a la AFA.
Como alternativa, se le ofreció a la UEFA que el partido se juegue en Portugal, Inglaterra (excepto Wembley, ocupado por un amistoso) o Italia. La opción de jugarlo en el Monumental surgió como gesto de contraposición ante la insistencia de España en ser local.
La decisión final se conocerá este sábado al mediodía. De no llegar a un acuerdo, la AFA deberá reorganizar amistosos previos al Mundial, ya que incluso el partido previsto contra Qatar está en suspenso por la crisis en Medio Oriente.
