A sus 36 años, Nicolás Mazzola se retiró del fútbol profesional luego de su último paso por Sol de Mayo y protagonizará un giro inesperado: se sumará al equipo de básquet del Albiceleste, con el que hará su debut este fin de semana en la Primera División del Torneo Apertura 2026 de la Asociación de Básquet del Valle Inferior (ABVI).
El delantero jugó en las categorías formativas de Sol de Mayo hasta los 14 años, cuando se mudó a Buenos Aires para sumarse a las inferiores de Independiente de Avellaneda, donde debutó en 2008 bajo la conducción de Pedro Troglio. En el Rojo disputó pocos partidos, pero fue parte del plantel que obtuvo la Copa Sudamericana 2010 con Antonio Mohamed como entrenador.
En su extensa carrera sumó experiencia en varios equipos de Primera División: Instituto (donde consiguió el ascenso), Gimnasia de La Plata, Unión y Arsenal de Sarandí. A su vez, tuvo pasos por el exterior: jugó en Locarno de Suiza, O’Higgins de Chile, Panetolikos de Grecia y Xinabajul de Guatemala.
Además, representó la camiseta de la Selección Argentina: en 2007 fue convocado por Hugo Tocalli al Sudamericano Sub 17 y luego disputó el Mundial de la categoría ese mismo año.
En 2024 regresó a Sol de Mayo y el 5 de octubre de 2025 disputó su último partido como profesional, en la victoria 2-1 ante San Martín de Formosa en el Estadio Albiceleste.
Ahora seguirá ligado al club que lo vio nacer: cambió la N°5 por la N°7 y protagoniza una de las historias más llamativas del año para el básquet local.
El mensaje con el que le puso punto final a su carrera
Fue un viaje increíble, lleno de emociones. Viví momentos inolvidables y cumplí muchos más sueños de los que alguna vez imaginé.
Gracias fútbol por permitirme conocer países, distintas ligas, jugar copas internacionales y enfrentar a grandísimos jugadores y equipos tanto a nivel nacional como internacional.
También gracias por permitirme vestir la camiseta más linda del mundo: la de la Selección Argentina Juvenil. Defender esos colores fue uno de los mayores honores y sueños cumplidos de mi carrera.
Gracias a mi mamá y a mi papá por acompañarme siempre, por los sacrificios y por haberme permitido partir de casa tan chico para perseguir este sueño.
Gracias a mi esposa, mi compañera de mil batallas, por estar siempre a mi lado, por sostener muchas situaciones sola y por llevar adelante nuestra familia con tanto amor.
Gracias Mono, mi amigo y mi representante, por llegar en un momento complicado de mi carrera y ayudarme a salir adelante, siempre pensando en lo mejor para mí.
Un agradecimiento especial al Club Atlético Villa San Carlos. Aunque hoy su camiseta no esté en el video, el recuerdo de mi paso por el club siempre va a estar presente.
Gracias también a cada compañero, cuerpos técnicos, médicos, utileros y a todos los que forman parte de este deporte. El fútbol me regaló amistades que voy a llevar conmigo para siempre.
Y gracias a cada hincha que me acompañó a lo largo de todos estos años. Su cariño y cada mensaje de aliento fueron una motivación enorme.
Me voy del fútbol profesional con tranquilidad y con la certeza de haberlo dado todo.
Hoy comienza una nueva etapa, con nuevos proyectos y sueños por delante, disfrutando el camino junto a los míos.
Gracias fútbol. Fuiste mi baile inolvidable.
