El Torneo Apertura de la Liga Profesional entró en zona de definiciones tras la décima fecha. Aunque los cinco equipos más importantes del país hoy estarían entrando a los playoffs, ninguno logra despejar las dudas sobre su funcionamiento. Entre crisis institucionales, cambios de DT y falta de gol, el fútbol argentino vive un presente donde los resultados maquillan un nivel de juego preocupante.
Independiente y River: los líderes cuestionados
Con 14 puntos, el Rojo y el Millonario mandan en la estadística, pero no en el sentimiento de su gente.
- Independiente: El equipo genera juego pero padece una alarmante falta de contundencia (solo 3 victorias en 9 partidos). Los silbidos en Avellaneda ya son una constante ante un plantel que parece estar siempre en deuda.
- River: Tras el sacudón por la salida de Marcelo Gallardo, comenzó la era del «Chacho» Coudet. El debut con triunfo ante Huracán trajo aire, pero el equipo debe recuperar la regularidad perdida tras un arranque que se fue desinflando.
Boca y San Lorenzo: sobrevivir entre crisis
Ambos suman 13 unidades, pero sus realidades son distintas en las formas:
- Boca: Sumergido en una crisis deportiva que parece no tener fin. El ciclo de Claudio Úbeda está bajo la lupa tras cuatro empates seguidos en La Bombonera. Pese a estar séptimo en la Zona A, el rendimiento está muy lejos de lo que exige su historia.
- San Lorenzo: Lo del «Ciclón» es supervivencia pura. En medio de un caos institucional absoluto, el plantel está haciendo «milagros» para mantenerse octavo y pelear el ingreso a la siguiente fase, aunque necesita sumar de a tres para no quedar fuera de la foto.
Racing: de la pesadilla a la recuperación
La Academia de Gustavo Costas paga caro su pésimo inicio (tres derrotas seguidas). Si bien lleva seis partidos invicto, los 12 puntos apenas le alcanzan para estar séptimo en la Zona B. La remontada es real, pero el margen de error es nulo.
- El desafío final: Estar en los playoffs es el objetivo mínimo, pero para pelear el título de Campeón de Liga y la tabla anual, los cinco grandes deberán dar un salto de calidad que, hasta hoy, brilla por su ausencia.
