Mateo Del Blanco encendió alarmas por un cuadro de mareos y baja presión, pero evolucionó bien y jugará el domingo. La incógnita pasa por Estigarribia.
Unión atravesó un jueves con preocupación en el predio al no contar con dos futbolistas titulares en el entrenamiento, luego de que Mateo Del Blanco presentara mareos y un cuadro de baja presión durante la jornada. Sin embargo, el lateral evolucionó favorablemente y estará disponible para el partido del domingo, mientras que la gran incógnita en el equipo de Leonardo Madelón pasa por la situación física de Marcelo Estigarribia.
El episodio generó inquietud momentánea en el hincha de Unión, aunque rápidamente la situación quedó bajo control. Del Blanco fue evaluado por el cuerpo médico y respondió de buena manera, por lo que no tendrá inconvenientes para integrar el once titular. De esta manera, el lateral izquierdo mantendrá su lugar dentro de una estructura defensiva que viene mostrando solidez, sobre todo en la última presentación frente a Independiente.
El foco de atención ahora está puesto en Marcelo Estigarribia. El delantero arrastra molestias producto del fuerte golpe que recibió ante Independiente, acción que incluso requirió diez puntos de sutura. La zona todavía presenta inflamación y dolor, por lo que su presencia dependerá de cómo evolucione físicamente en los últimos entrenamientos previos al compromiso. El cuerpo técnico evaluará si está en condiciones de soportar la exigencia de un partido completo o si será preservado.
Más allá de esta incertidumbre, Madelón analiza sostener la base del once que viene de competir con intensidad en la última jornada. El posible equipo formaría con Matías Mansilla en el arco; Lautaro Vargas, Alex Maizon Rodríguez, Juan Pablo Ludueña y Mateo Del Blanco en la última línea. En la zona media se perfila un cuarteto con dinámica y equilibrio compuesto por Julián Palacios, Mauro Pittón, Rafael Profini y Brahian Cuello, mientras que en ataque Cristian Tarragona aparece como referencia ofensiva acompañado por Estigarribia, si finalmente logra recuperarse.
Las alternativas que evalúa Madelón
En caso de que el delantero no llegue en plenitud, Madelón maneja distintas variantes para reconfigurar el frente de ataque. Una de las opciones es Agustín Colazo, aunque el atacante no logró consolidarse en las oportunidades que tuvo y todavía busca regularidad en su rendimiento. Otra alternativa es Diego Díaz, un futbolista con olfato de gol pero sobre quien persisten dudas respecto a su capacidad para sostener la intensidad durante los 90 minutos.
También aparece en el radar Misael Aguirre, uno de los juveniles que comenzó a ganar consideración en el plantel profesional. El atacante, que fue promovido al primer equipo en 2025 y formó parte de la pretemporada en Montevideo, seduce al cuerpo técnico por su movilidad, frescura y atrevimiento en el uno contra uno. Con el correr de los entrenamientos, Madelón definirá si mantiene la estructura ofensiva habitual o si apuesta por una variante que modifique la dinámica del ataque de cara al compromiso del fin de semana.
