Colón comenzó el 2026 con 25.000 socios y antes de entrar en el tercer mes del año, logró superar los 30.000, consolidándose como el club con mayor cantidad de adherentes de la Primera Nacional y superando incluso a equipos de la máxima categoría. Este récord no surge solo de una gestión administrativa ordenada, sino de la construcción de un grupo de fútbol sólido y cohesionado, capaz de transmitir ilusión y sentido de pertenencia a su público.
La unión y el carisma como motor de crecimiento
Si bien la comisión directiva ha mantenido el equilibrio económico pagando salarios, deudas e inhibiciones, el verdadero motor del entusiasmo proviene del grupo de 16 jugadores incorporados este año, los pocos sobrevivientes del plantel anterior y los juveniles que buscan reivindicar su lugar. Este conjunto no solo funciona como unidad, sino que tiene carisma, contagia ilusión y genera identificación con la hinchada, algo que el plantel del 2025 nunca logró: aquel equipo dejaba la sensación de estar quebrado en el vestuario, sin química ni liderazgo que uniera a todos.
El club enfatizó en sus redes sociales la diferencia entre un equipo y un grupo, citando el término italiano “gruppo”: un conjunto que convive con un fin común, actúa coordinadamente, comparte objetivos y esfuerzo, y funciona como unidad dentro y fuera del campo de juego. Esa filosofía, sumada al carisma del plantel, permitió que la comunidad colónista se sienta parte activa de un proyecto colectivo.
Superar los 30.000 socios no solo es un logro numérico: es la materialización de la confianza de la hinchada en un proyecto de club que apuesta a la unión, el carisma y el crecimiento sostenido. La sinergia entre los jugadores, juveniles y dirigentes construyó un círculo virtuoso donde los resultados deportivos y el compromiso institucional se potencian mutuamente.
Además, el récord convierte a Colón en un referente de gestión y pertenencia en el fútbol argentino, demostrando que la fuerza de un club no solo se mide en goles o puntos, sino en la capacidad de unir a jugadores, cuerpo técnico y socios en torno a un objetivo común, generando cohesión y contagio de ilusión tanto dentro como fuera del campo de juego.
