Gerónimo Rulli ratificó su muy buen presente en el Olympique de Marsella. Venía de destacarse, pese a la derrota, ante el Real Madrid, y este lunes resultó determinante en la victoria en el clásico francés, 1 a 0 al Paris Saint Germain. Lo mejor: desvió un derechazo de Hakimi que tenía destino de arco.
El arquero de la Selección Argentina, habitual suplente de Emiliano Martínez, tuvo otras reacciones determinantes para sostener la ventaja del gol de Aguerd (de cabeza) que se produjo en el arranque del partido.
Para Gero, fue la sexta valla invicta en 39 partidos con el equipo francés (56 goles recibidos).
