En una noche marcada por la efectividad y la jerarquía individual, Gimnasia y Esgrima La Plata se impuso con autoridad ante Camioneros por 4-1. El encuentro, correspondiente a los 32avos de final, se disputó en el Estadio Florencio Sola, donde el «Lobo» logró disipar las dudas futbolísticas que arrastraba tras la reciente salida de su entrenador, Fernando Zaniratto.
El marcador se abrió temprano, a los 6 minutos del primer tiempo. Tras una infracción en el área, el delantero Mauricio Torres se hizo cargo de la ejecución desde los doce pasos y, con un derechazo preciso, cruzado y rasante, puso el 1-0 parcial. Sin embargo, la alegría platense sufrió un breve paréntesis a los 11 minutos: una mala salida del arquero Nelson Insfran tras un tiro libre permitió que Federico Aguirre ganara de cabeza y clavara la pelota en el ángulo izquierdo para establecer la igualdad.
Pese al empate transitorio, Gimnasia no perdió el eje. A la media hora de juego, Alexis Steimbach proyectó un centro desde la banda derecha que, tras desviarse en un defensor rival, terminó descolocando al arquero Horacio Ramírez para ingresar por el segundo palo. Con esa cuota de fortuna pero con una clara superioridad en el trámite, el equipo platense se fue al descanso en ventaja.
En el complemento, la diferencia de categoría se hizo notar físicamente. A los 20 minutos, Maximiliano Zalazar encaró desde el borde del área y sacó un potente remate que, nuevamente con un desvío de por medio, se transformó en el tercer grito de la noche. Solo cinco minutos más tarde, el experimentado Ignacio «Nacho» Fernández sentenció la historia: tras recibir una asistencia exacta de Torres, solo tuvo que empujar el balón al fondo de la red para firmar el 4-1 definitivo.
Con este resultado, el conjunto tripero —que aún se encuentra en la búsqueda de un nuevo cuerpo técnico— asegura su lugar en la siguiente ronda, donde deberá enfrentarse a Acassuso, el equipo que dio la nota al eliminar previamente a Newell’s Old Boys.
