Carlos Navarro Montoya enfrenta una denuncia por presunta estafa en Tandil. Un empresario gastronómico de la ciudad lo acusa de haber dejado una deuda de más de 10 millones de pesos en consumos impagos durante el período en que el ex arquero ejerció como director técnico de Santamarina. El denunciante aportó los tickets de las comidas como respaldo de su acusación.
La denuncia se produjo en el marco del paso de Navarro Montoya por el Aurinegro, donde el histórico arquero de Boca ejerció como entrenador. Según relató el empresario gastronómico, durante ese período el Mono habría realizado consumos en su restaurante que nunca fueron abonados, acumulando una deuda que supera los 10 millones de pesos. Para respaldar la acusación, el denunciante presentó los comprobantes de cada una de las comidas realizadas.
La versión de Navarro Montoya, sin embargo, corre por otro carril. El ex arquero reconoció la existencia de la deuda pero trasladó la responsabilidad a la institución tandilense: según su relato, fue el propio club quien debía hacerse cargo del pago al restaurante, y tampoco cumplió con sus obligaciones hacia él. «El club no le pagó al restaurante ni a mí», sintetizó en una frase que deja en claro su postura y abre un nuevo frente de conflicto con Santamarina.
La situación pone al Mono en una posición incómoda y expone las tensiones que quedaron pendientes tras su salida del club del interior bonaerense. La causa sigue su curso y por el momento la Justicia deberá determinar quién tiene razón en un conflicto que involucra deudas, responsabilidades cruzadas y un nombre histórico del fútbol argentino.
