En Colón ya se mueve una de las decisiones más importantes del corto plazo: la renovación de contrato de Ignacio Lago. Una gestión que no solo apunta a la continuidad deportiva sino también a consolidar un proyecto alrededor de su figura. Un tema que encabezó el presidente José Alonso.
El acuerdo está encaminado y el extremo firmaría un nuevo vínculo, en principio, hasta diciembre de 2027. Una extensión que lo proyecta como una de las piezas centrales del equipo en el mediano plazo.
En la previa del partido ante Patronato, el presidente José Alonso dejó entrever que la situación está prácticamente resuelta. “Está todo sobre la mesa y solo falta que llegue el representante para firmar”, deslizó, marcando que el desenlace es inminente.
Del lado del jugador también hubo señales. Ignacio Lago siempre manifestó su intención de alcanzar un acuerdo que contemple el beneficio de todas las partes, priorizando la continuidad en un marco de consenso y estabilidad. El nuevo contrato no sería un detalle menor: pasaría a convertirse en el futbolista mejor remunerado del plantel, reflejo de su importancia dentro del proyecto deportivo y de su proyección a futuro.
Más allá del aspecto económico, la renovación también tiene un fuerte impacto estratégico. Con este acuerdo, Colón se asegura la permanencia de un jugador clave en un momento decisivo del torneo, evitando la posibilidad de que a mitad de año pueda firmar un precontrato con otra institución y marcharse en condición de libre.
De esta manera, el Sabalero no solo retiene a una de sus principales figuras, sino que también blinda a un jugador considerado franquicia en el objetivo mayor: volver a la Primera División.
