Fracaso, a lo que le sucedió a Italia en la fría noche de Bosnia, empieza a quedarle chico. ¿Cómo puede ser que el segundo país con más títulos del mundo (junto a Alemania) vea el Mundial por televisión por tercera edición consecutiva? Un Mundial que jugarán Curazao, Cabo Verde, Uzbekistán y Haití, pero no una de las selecciones más trascendentales de la historia. El golpe es de nocaut.
Los Dragones le ganaron 4-1 en los tiros desde los doce pasos tras igualar con goles de Tabakovic y Kean en los 120 minutos, y clasificaron a su segunda Copa del Mundo después de Brasil 2014. Esa edición fue la última de la Azzurra, que no juega un partido de ronda eliminatoria de Mundial hace 20 años.
Por otro lado, Suecia venció a Polonia, Turquía a Kosovo, mientras que República Checa hizo lo propio con Dinamarca para sacar el pasaje. La sorpresa, una vez más, la dio Italia, que no pudo con Bosnia y Herzegovina en la tanda de penales y quedó fuera por tercera vez consecutiva.
