Liga Esperancina

POLÉMICA: ABRIR UNA CANCHA UN DOMINGO EN LIGA ESPERANCINA COSTARÁ $800.000

POLÉMICA: ABRIR UNA CANCHA UN DOMINGO EN LIGA ESPERANCINA COSTARÁ $800.000

Tras una reunión de presidentes se definieron los aranceles arbitrales, de viáticos y policiales. Los árbitros ganarán por encima de la inflación y el hincha deberá pagar hasta un 60% más el valor de entrada.

La temporada 2026 de la Liga Esperancina de Fútbol arranca, una vez mas, con un fuerte impacto económico para los clubes, que deberán afrontar millones de pesos extra a lo largo del año, sin que haya existido una negociación real por parte de la dirigencia liguista ni de los presidentes de cada institución para defender los intereses económicos de sus clubes. Pues, tras la reunión de anoche, ya se dan como aprobados los aranceles que detallaremos a continuación:

Hoy, abrir una cancha un domingo costará entre $750.000 a $855.000 según la ubicación del club: $455.000 en árbitros, $280.000 en servicio policial y entre $15.000 a $120.000 en viáticos de traslados.

Una cifra que, llevada a la práctica, resulta prácticamente inviable para la realidad del fútbol de liga. Para cubrir solo esos gastos, un club necesita que ingresen 100 personas NO SOCIAS pagando $8.000 cada una (CIFRA QUE PROPONE LEF COMO TOPE). Este número choca de frente con la realidad: en 2025, el promedio de entradas en fase regular estuvo entre 80 y 90 personas en la mayoría de las canchas de la zona, cuando la mayoría de los clubes cobró entre $4.000 a $6.000 cada ticket.

El costo de la terna arbitral pasó de $320.000 a $455.000 en un año, lo que representa un incremento del 42,19%, por encima de la inflación interanual oficial. Si el aumento se hubiera ajustado estrictamente por inflación, cada club estaría pagando sensiblemente menos por partido. En el acumulado anual, cada institución termina pagando más de $500.000 de sobrecosto y, en el total de la Liga, la cifra supera los $12 millones de pesos que podrían haberse quedado en los clubes. Y aquí no nos ponemos en contra de lo que sugiere o pretende cobrar un árbitro, ellos son libres de solicitar lo que creen justo para su trabajo. Lo que se analiza o nos preguntamos, es por que se les paga todos los añs más de la verdadera inflación anual oficial.

Esto, por si es mucho trabajo de hacer con calculadora a mano, lo acabamos de hacer con CHAT GPT, con datos reales de 2025 vs 2026. Aquí el cuadro final de análisis.

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No se trata solo de números, sino, una vez más, de falta de negociación. La Liga no defendió a sus afiliados y los presidentes de los clubes aceptaron un esquema de costos que no guarda relación con los ingresos reales del fútbol liguista actual. No se puso sobre la mesa la caída de público, la pérdida de poder adquisitivo del hincha ni la realidad económica de las instituciones. Se supone de antemano que 100 hinchas van a ir a ver LEF pagando $8.000 y listo. O que lo harán 50, pero consumiendo 4 choripanes por cabeza, y todos sabemos que no va a suceder.

Una vez más, el ajuste lo termina pagando el colaborador del club, el interno o dirigente y el sponsor. Por un lado el que pone la cara cada fin de semana tratando de vender en cantina cifras difíciles de alcanzar. El que necesita que se vendan más entradas que las que realmente entran. El que termina absorbiendo el déficit para que el club no cierre el domingo en rojo. Por otro el que tiene un comercio o una emrpesa y solo ve irse la plata muchas veces sin nada a cambio mas que algún cartel publicitario que cada vez menos gente divisa

El otro que paga también es el hincha. El familiar del futbolista, el vecino del barrio, el amante del fútbol de liga que quiere acompañar a su club: todos ellos deberán abonar hasta un 60% más de lo que pagaban el año pasado para ver un espectáculo deportivo que, salvo en instancias de cruces, ya no convoca al público de la zona como en años anteriores.

Esto sin contar el aumento en fichajes, refichajes, mantenimiento de liga ($320.000 por club por mes), pago de seguros ($2.900  por mes por jugador), compra de elementos deportivos ($50.000 cada pelota), mantenimiento de canchas, pago de entrenadores, refuerzos, viáticos semanales, etc.

Con costos que suben por encima de la inflación, ingresos que no acompañan y una dirigencia que no negocia ni se planta, quizás por miedo a represalias a la hora del juego, el fútbol de la Liga Esperancina entra en una lógica cada vez más difícil de sostener. La ecuación no cierra y el riesgo es que, una vez más, el peso de las decisiones lo terminen cargando los clubes y su gente.

Fuente: Info Mercury

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