2019-05-09 07:11:37

El Tottenham de Pochettino imitó el milagro de Liverpool y habrá una gran final inglesa de Champions League
Un cierre impresionante y con tres tantos de Lucas Moura, remontó la desventaja en Amsterdam y llegó al 3-2 que le dio la clasificación al encuentro decisivo contra el equipo de Jürgen Klopp.

Se sabe que los ingleses son los inventores del fútbol. Pero también, parece, van rumbo a patentar otra creación original: remontadas históricas en la Champions League. Hay antecedentes no tan lejanos. El Manchester United de Alex Ferguson ante Bayern Munich en la final de 1999. O el mismísimo Liverpool contra el Milan de Hernán Crespo en la edición 2005. Y también hay pruebas recientes que se superponen. Si ya parecía algo fabuloso lo que hizo el Liverpool de los milagros de Jürgen Klopp en la semifinal del martes, cuando hundió al celestial Barcelona de Lionel Messi en las profundidades del infierno, qué se puede decir de la épica remontada del Tottenham que se metió por primera vez en la final por la Orejona luego del pulverizar el atildado fútbol total del Ajax de Nicolás Tagliafico con un triplete del brasileño Lucas Moura.
 

La Champions League, por un par de días, se volvió loca y entregó dos espectáculos memorables. Un aperitivo de lujo para la gran final que se viene el 1° de junio, en el estadio Wanda Metropolitano, en una Madrid que durante una semana vivirá una invasión inglesa. Será una definición inédita, la segunda de la historia con pleno inglés -la anterior fue entre Manchester United y Chelsea en 2008-.
 

Pero ya habrá tiempo de hablar del duelo entre los Reds y los Spurs. Es hora de repasar lo que pasó en el Johan Cruyff Arena, donde el Tottenham hizo posible lo imposible después de haber perdido 1-0 en Londres y de estar 0-2 al cabo del primer tiempo en Amsterdam con el cabezazo de De Ligt y el golazo de Ziyech. La serie parecía liquidada y los elogios, merecidos por cierto, eran todos para el fenomenal equipo que dirige Erik ten Hag, que reverdeció el fútbol total con una camada de grandes jugadores con un futuro enorme.
 

Sin embargo, la historia en el fútbol no termina hasta el pitazo final. Tottenham eligió no resignarse y no paró de creer y crecer. Y los holandeses, los mismos que venían de dejar en el camino a Real Madrid y Juventus se fueron desdibujando. Con el correr de los minutos, el pánico escénico se apoderó de sus mentes y sus piernas. Y el milagro sucedió. ¿Cómo sucedió? Todo se resume en dos nombres: Mauricio Pochettino y Lucas Moura, el cerebro y el ejecutor de la epopeya.
 

El DT argentino repitió el planteo que le permitió dar el batacazo en los cuartos de final, cuando dejó en el camino al Manchester City de Guardiola. Consciente de sus flaquezas, eligió ir al golpe por golpe. Esa fue la estrategia. Funcionó entonces. Y funcionó ahora. Pero también tuvo mucho que ver la charla, con impacto emocional, de Pochettino en el entretiempo.
 

​“Hablamos de la pasión, de que las cosas hay que buscarlas, de que hay que creerlas, de que hay que trabajar con pasión y con amor para lograrlas. Vivimos una noche mágica, sobre todo porque tras la primera parte era difícil creer y hacer una segunda parte como la que hicimos. Quiero felicitar a mis jugadores, ellos son los artífices de este milagro deportivo”, narró emocionado el hombre nacido en Murphy, Santa Fe, que lleva 5 años en Londres -y otro más en Southampton- y, aunque se hace entender, todavía tiene dificultades para hablar fluido en inglés. Y vaya si se hace entender.
 

Las palabras de Pochettino inspiraron a sus jugadores, que también reconocieron la influencia del milagro de Liverpool ante Barcelona. En especial a Lucas, que tuvo su noche consagratoria en Amsterdam gracias a un triplete que pasará a la historia. Marcó el descuento luego de un contraataque que él mismo inició y definió tras una interesante sociedad con Dele Alli.
 

Enseguida llegó el 2-2 tras un gran barullo en el área que el oriundo de San Pablo supo capitalizar con una estupenda media vuelta. Quedaban 30 minutos en el reloj y el partido entró en un trance frenético. Ajax no terminaba de recomponerse tras los dos golpazos que le propinó el brasileño. Y el Tottenham sólo había quedado a un gol de una remontada impensada.
 

En el medio, antes de que se desatara la locura, Ajax tuvo dos claras para volver a ponerse arriba en el marcador. Sin embargo, Ziyech, el marroquí que parecía haber sentenciado la serie en el primer tiempo, falló por centímetros. Ya con Erik Lamela en cancha, también lo tuvo Tottenham. Pero Vertonghen chocó primero con el travesaño y más tarde con la defensa heroica de Veltman.
 

Parecía que el sacudón había pasado. Hasta ese minuto 95 inolvidable (para los ganadores y para los perdedores), cuando Llorente bajó la pelota y Alli asistió a Moura para que se convirtiera en héroe con un remate bajo y ajustado contra el palo.
 

“El fútbol es increíble, te da momentos como éste. Es el mejor momento de mi vida, de mi carrera”, reflexionó Lucas, aún más emocionado que Pochettino. La Champions League tendrá final inglesa. Pero con un cerebro argentino y un superhéroe brasileño que ya comprobaron que en el fútbol no hay imposibles.


Fuente: SFD-Radio Gol 96.7 fm-clarin.com

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